c/ Las Mercedes 8-1B. 48930 Las Arenas-Getxo

Terapia

TERAPIA

En la consulta se ofrece atención psicológica especializada para acompañar a personas que atraviesan momentos de malestar emocional, cambios vitales o dificultades en sus relaciones y en su vida cotidiana.

El enfoque en la consulta:

El proceso de psicoterapia es un espacio seguro y confidencial donde paciente y terapeuta trabajan juntos para comprender qué está ocurriendo, aliviar el malestar y favorecer cambios significativos. A través del diálogo, la reflexión y la exploración emocional, se facilita que la persona pueda conectar con sus recursos internos y recuperar equilibrio y bienestar.

El enfoque de trabajo es integrador y humanista, combinando técnicas procedentes de distintas corrientes de la psicología —cognitivo‑conductual, humanista, sistémica, entre otras— para construir un “traje a medida” adaptado a las necesidades, ritmo y características de cada persona.

Desde la mirada humanista, se entiende a la persona como un ser completo, con capacidad de crecimiento y con una tendencia natural a la autoorganización. Del mismo modo que el sistema nervioso puede reorganizarse y sanar cuando se encuentra en contextos reguladores y seguros, la psicoterapia facilita que la persona recupere esa capacidad interna de equilibrio y coherencia.

La intervención se desarrolla dentro del marco de la Terapia de Interacción Recíproca, donde el vínculo terapéutico es el eje central del proceso. La relación se concibe como un espacio potencialmente sanador, en el que la presencia, la sintonía y la seguridad emocional permiten que la persona pueda explorar, comprender y transformar su experiencia interna.

Dentro del proceso terapéutico se identifican creencias limitantes y patrones de funcionamiento que generan malestar o bloquean el desarrollo personal. A partir de ahí, se acompaña a la persona en la construcción de nuevos patrones más adaptativos, que le permitan relacionarse consigo misma y con su entorno de una manera más coherente y saludable, favoreciendo así la recuperación del equilibrio interno.

El trabajo se apoya también en los avances de la neurociencia moderna, integrando conocimientos sobre regulación emocional, sistema nervioso, memoria, trauma y plasticidad cerebral. Esto permite comprender mejor cómo se generan los síntomas y cómo acompañar procesos de cambio profundo y sostenido.

Todo ello se realiza dentro del marco de la Psicoterapia de Tiempo Limitado, un modelo estructurado y focalizado que permite obtener cambios significativos en un número acotado de sesiones, manteniendo claridad, dirección y eficacia en el proceso.

¿Qué situaciones atendemos?

Ansiedad

Depresión

Baja autoestima

Problemas de alimentación

Duelos

Crisis vitales

Abuso de pantallas

Problemas escolares

Cambios familiares o personales

La intervención se realiza desde una perspectiva profesional, cercana y orientada al bienestar, la autonomía y el crecimiento personal. Se emplea una metodología adaptada a cada proceso y a cada franja de edad.

TERAPIA ADOLESCENTES

Adolescencia: una etapa de cambios profundos

La adolescencia es un momento del desarrollo en el que todo se mueve: el cuerpo madura con rapidez, el cerebro se reorganiza y las relaciones con el entorno adquieren un peso decisivo. En este proceso, la identidad se está construyendo y es habitual que aparezcan dudas, tensiones o crisis que requieren un acompañamiento profesional.

En consulta vemos con frecuencia situaciones que generan malestar en adolescentes y sus familias: 

Conflictos familiares y dificultades de comunicación 

Uso desregulado de dispositivos electrónicos 

Problemas con iguales o aislamiento social 

Conductas de riesgo 

Inseguridades relacionadas con la identidad o la autoestima 

Ansiedad ante los cambios académicos o sociales 

El espacio terapéutico ofrece un entorno seguro donde el/la adolescente puede comprender lo que le ocurre, poner palabras a su experiencia y desarrollar recursos para afrontar esta etapa con mayor equilibrio. El trabajo clínico se orienta a mejorar la autorregulación emocional, fortalecer la identidad y favorecer una comunicación más sana con el entorno.

La intervención puede realizarse presencialmente u online, adaptándose a las necesidades de cada adolescente y su familia.

TERAPIA INFANTIL

En Osagor Psicología ofrecemos intervención psicológica especializada para niños y niñas desde los 6 años, utilizando una metodología adaptada a su etapa evolutiva. El objetivo es que el menor pueda comprender lo que siente, desarrollar recursos emocionales y recuperar equilibrio en su día a día.

La intervención se realiza en un espacio terapéutico seguro y acogedor, donde el niño o la niña pueda sentirse cómodo/a y expresar su mundo interno a través de formas de comunicación propias de su edad. Para ello se emplean técnicas específicas de la psicología infantil, integrando herramientas lúdicas, expresivas y simbólicas que facilitan la conexión emocional.

Valoración inicial. El proceso comienza con una evaluación psicológica-emocional completa, que incluye:

Técnicas proyectivas

Instrumentos psicométricos clínicos

Observación del comportamiento y análisis del contexto familiar y escolar

Esta valoración permite identificar áreas de mejora, fortalezas y necesidades específicas del menor.

Intervención terapéutica:

Una vez establecida la línea de trabajo, y siempre en coordinación con la familia, se desarrollan sesiones en las que el niño o la niña puede explorar y profundizar en su mundo emocional de forma segura y respetuosa.

Se utilizan técnicas propias de la intervención infantil, como:

Terapia de juego

Caja de arena

Actividades expresivas y simbólicas

Recursos narrativos y visuales adaptados a su edad

Estas herramientas permiten trabajar emociones, pensamientos y experiencias que a menudo no pueden expresarse solo con palabras.

Situaciones en las que acompañamos a niños Acompañamos a niños y niñas:

Ansiedad infantil (miedos, preocupaciones, inquietud interna)

Dificultades emocionales (tristeza, irritabilidad, desregulación)

Problemas de conducta

Autoestima baja

Dificultades de adaptación (cambios familiares, escolares o vitales)

Uso desregulado de pantallas

Problemas escolares

Duelo y pérdidas

Somatizaciones (dolores recurrentes de tripa, cabeza…)