
Soy Amaia Ortiz de Jiménez Alesanco, Psicóloga General Sanitaria (col. BI03270) y Licenciada en Psicología por la Universidad del País Vasco (EHU). A lo largo de más de 20 años de experiencia clínica, he acompañado a niños/as, adolescentes y personas adultas en procesos de regulación emocional, crecimiento personal y mejora de sus relaciones interpersonales y familiares.
Mi trayectoria combina la práctica en consulta privada con mi participación en programas de la Diputación Foral de Bizkaia, el Gobierno Vasco y diversas asociaciones, lo que me ha permitido desarrollar una mirada amplia, sensible y adaptada a diferentes realidades.
Cuento con el Máster en Psicoterapias de Tiempo Limitado y Psicología de la Salud y estoy formada como Terapeuta de Interacción Recíproca, un enfoque que sitúa la relación terapéutica como eje central del proceso de cambio.
Mi interés por integrar diferentes corrientes psicológicas y mi experiencia en múltiples contextos me han permitido construir un enfoque flexible, riguroso y humano. Mi práctica se apoya en modelos psicoterapéuticos validados por la investigación científica y en una comprensión actualizada del funcionamiento emocional desde la neurociencia, siempre adaptando las intervenciones a las necesidades de cada persona.
Áreas de especialización:
-Trastornos de ansiedad, afectivos y dolor crónico.
-Hipnosis clínica, relajación y Mindfulness.
-Intervención en adicciones tecnológicas.
-Trabajo clínico con niños/as y adolescentes.
-Intervención con Personas Sordas y psicoterapia en Lengua de Signos.
Mi objetivo es acompañar a cada persona en la identificación de sus propios recursos —sus “diamantes”— y en la construcción de una vida más consciente, equilibrada y coherente consigo misma.
Actualmente estoy en proceso de certificación en el método Hakomi, una forma de psicoterapia corporal basada en mindfulness que trabaja desde la experiencia presente y la escucha profunda del cuerpo. Este enfoque permite acceder a patrones emocionales y relacionales que operan de manera inconsciente, ofreciendo una vía delicada, respetuosa y precisa para favorecer la regulación, la autocomprensión y el cambio terapéutico. Hakomi aporta una manera de trabajar especialmente sensible y centrada en la presencia, que complementa y enriquece mi práctica clínica.




